UN MUNDO  DEL TRABAJO  EN CONSTANTE CAMBIO está incrementando las demandas sobre trabajadores. La reducción de personal  y la externalización, una mayor necesidad de flexibilidad tanto  en las funciones como en las capacidades, el aumento de los contratos temporales, una mayor inseguridad en el empleo,  el aumento dela carga de trabajo  y de los horarios, la intensificación del trabajo  y un pobre equilibrio entre  vida laboral y extralaboral  son todos factores  que incrementan las demandas emocionales y mentales en el trabajo  y contribuyen al estrés  relacionado con el trabajo.
El estrés  no es un fenómeno  nuevo. El estrés  relacionado con el trabajo  se está  convirtiendo  en un fenómeno globalizado afectando a todas  las profesiones, todas  las categorías de trabajadores y sus familias,  tanto  en los países  en desarrollo  como en los países  desarrollados.
Hoy es ampliamente reconocido  que el estrés  en el trabajo  es un problema  común  y que tiene  un alto costo en términos  de salud  de los trabajadores, absentismo, baja productividad y rendimiento; sin embargo,  no se ha prestado suficiente atención a los factores  psicosociales que contribuyen a la generación del estrés  en el ámbito laboral.
Trabajar en un ambiente estresante, por ejemplo,  o enfrentarse a la falta de estabilidad en el empleo  puede conducir  a los trabajadores a fumar o beber  más,  y en algunos  casos  para comenzar  a usar drogas,  a fin de hacer  frente  a los problemas, el estrés  también puede conducir  a la violencia en el lugar de trabajo.  El uso de alcohol y drogas tiene  un impacto  sobre el sueño,  el rendimiento y el juicio, y puede  aumentar el riesgo de las relaciones sexuales  sin protección. La “tensión” que algunos  trabajos  imponen  también afecta  a los hábitos  alimenticios y de sueño  de los trabajadores. La naturaleza sedentaria de algunos  puestos de trabajo, junto con la falta de ejercicio,  pueden causar problemas tales  como los niveles elevados  de colesterol  y la obesidad.
En conjunto,  todos estos  factores  conducen a problemas relacionados con la salud  para el trabajador y menor productividad para la empresa / organización. También representan una de las principales causas de accidentes, lesiones  fatales  y enfermedades en el trabajo.  El impacto  del estrés  en términos  de reducción de la productividad y la eficiencia  se puede  producir  por el incremento del absentismo, mayores costos  médicos  y la rotación  de personal, así como los costos  asociados de contratar y formar a nuevos trabajadores.
Tanto los empleadores como los trabajadores tienen  la responsabilidad de abordar  los riesgos psicosociales en el trabajo  y encontrar formas innovadoras  para hacer frente  a las consecuencias de los riesgos asociados a factores  psicosociales, tales  como el estrés, la violencia, el abuso  de alcohol y consumo  de drogas en el lugar de trabajo.  Las iniciativas  para mejorar las condiciones de trabajo  mediante la promoción  de la salud  ocupacional contribuyen al mismo tiempo  al bienestar de los trabajadores, y al incremento de la productividad de la empresa.
 


SEGURIDAD Y SALUD DE LOS TRABAJADORES (SST).



TRABAJO  DECENTE

Trabajo decente significa trabajo  seguro.  Y el trabajo  seguro es en condiciones de libertad, equidad, seguridad y dignidad, necesario para la productividad y el desarrollo  económico.

Según  datos  ofrecidos  por el Health  & Safety Executive del Reino Unido, los costos  no asegurados derivados de accidentes cuestan a las empresas entre  6 y 27  veces las cantidades pagadas en primas  de seguros  y, los días perdidos  por accidentes de trabajo  y enfermedades profesionales son casi 10  veces mayores que el número de días perdidos  por huelgas. Como se puede  apreciar, aun restringiéndonos a aspectos puramente económicos, los costos  de la carencia de adecuadas condiciones de salud  en la empresa presentan unas  magnitudes tales  que deberían movilizar a la acción  y justificar  el establecimiento de modelos  adecuados de gestión  y organización  de la SST en la empresa.



EVOLUCIÓN SST

Se pasa  de un enfoque centrado exclusivamente en la evitación  de los daños  a la salud,  hacia  un fomento  activo del bienestar de los trabajadores. Ser partícipes (e impulsores) de la optimización de los recursos  humanos genera mejoras  en la calidad  y la productividad y en el mantenimiento de una competitividad sostenida.

El enfoque  de sistema supone, asimismo, superar  la consideración del tema  de la SST como un tema puntual, aislado  y subsidiario para ser contemplado como un tema  inscrito  en la lógica y los objetivos generales de la empresa, y conectado con su lenguaje  y “modus  operandi” habituales, a través de la aplicación de conceptos, instrumentos y herramientas de gestión, compartidos con otros servicios. Consecuentemente, toda esta  evolución supone  cambios  y ajustes tanto  en los servicios de prevención  en la empresa, como en las competencias requeridas por los responsables de la SST en las empresas.